Reto 1: Recomponer la identidad local en un contexto de globalización

Fuerteventura se encuentra en un contexto de globalización generalizado al que se le suman determinadas particularidades locales, como son; su condición de insularidad, su situación como Región Ultra Periférica (RUP) o su condición tricontinental –administrativamente parte de Europa, geográficamente próxima a África y culturalmente vinculada a Latinoamérica–.

Esto ha generado en los últimos años un modelo de desarrollo económico y territorial basado casi exclusivamente en el impulso del  turismo y que viene copiado directamente de contextos urbanos y territoriales con características muy diferentes y escalas mucho más grandes. Las consecuencias de este modelo son el desequilibrio y la pérdida de condiciones naturales de los contextos rurales y de pequeña escala, como la proximidad y la cohesión social, que han acabado por descuidar el desarrollo comunitario y de infraestructuras de participación social. Además, el desarrollo de políticas públicas implementadas con el objetivo de equilibrar el aislamiento territorial de la isla ha fomentado una tendencia a rivalizar y compararnos con nuestros iguales desde una lógica competitiva y no cooperativa que reproduce jerarquías de poder y promueve la división y el distanciamiento social entre grupos, sectores o municipios.

¿Cómo desarrollar una identidad local fuerte y al mismo tiempo coherente con un contexto de globalización que nos invita a trascender y conectar con otras realidades?, ¿cómo hacer ciudad y territorio con alma de pueblo o barrio? ¿Cómo llevar a cabo políticas públicas que promuevan valores de solidaridad y cooperación, no solo entre vecinas y vecinos, sino también entre municipios, instituciones y territorios administrativamente desiguales?