Reto 2: Coser las brechas digital y participativa en un contexto urbano y territorial disperso.

La isla cuenta con una dispersión muy grande de sus núcleos urbanos de población, con una densidad muy baja (60 hab/km2) y cerca del 50% de la población de la isla viviendo en pueblos de menos de 1.000 habitantes. Así, vemos como la isla cuenta con una brecha digital visible, con núcleos de población en los que no se cuenta con internet de banda ancha o conectados a través de servicios de internet rural. Al mismo tiempo, se intuye una brecha participativa debido a esta distribución del territorio, siendo difícil generar una masa crítica a nivel insular a la hora de movilizar a la población para abordar cuestiones de interés general.

¿Cómo desarrollar una política pública de proximidad en territorios de dispersión urbana y poblacional? ¿Cómo combinar herramientas y métodos de participación digital y presencial para minimizar la brecha y desigualdad en el acceso a las mismas?